Exposición Itinerante "Poéticas de Mujeres en el Arte Contemporáneo"

Imagen cortesía de la página de Maximiliano Grego Steinmetz 


En el mes de marzo del año pasado fui invitada por el curador mexicano Maximiliano Grego Steinmetz a integrar el proyecto expositivo itinerante denominado "Poéticas de Mujeres en el Arte Contemporáneo", que actualmente lleva seis años recorriendo varios espacios culturales de México y con miras a presentarse en otras ciudades de México, así como en el exterior cuando las condiciones actuales lo permitan.

Para esta exposición presento una obra inédita, creada exclusivamente para este evento que lleva por título "Reconciliando Vínculos" como un homenaje a esos vínculos simbólicos ancestrales que nos unen a los países americanos, como son el maíz y el colibrí, que en mi obra se presenta a través de la papiroflexia y que de alguna manera simbolizan también esa reconciliación del vínculo perdido con la naturaleza, no sólo la que nos rodea, sino aquella que reside en lo más profundo de nuestro ser, nuestra verdadera identidad universal.

Debido a la situación de pandemia actual que limita los eventos presenciales, la muestra puede apreciarse por ahora en su versión digital en el siguiente enlace:

Muestra Itinerante "Poéticas de Mujeres en el Arte Contemporáneo".

¡Feliz 2021!

 

Visualizo este tiempo como un Renacimiento, la encarnación de lo eterno donde lo Supremo se humaniza y nos impregna con una fuerza misteriosa que nos conecta con nuestra esencia más íntima. 

A pesar de las dificultades y cambios que supuso el año 2020, es necesario darnos la oportunidad de despertar al encuentro con nuestro ser, posando la mirada hacia adentro para descubrir nuestros dones, talentos y hacer uso de ellos para entregar un servicio de amor a los demás. 

Recuerdo un cuento que leí durante el confinamiento que dejaba una moraleja que me parece una premisa de vida muy importante a tenerla en cuenta para los buenos y malos momentos: “Esto también pasará…”. Enfrentando la vida con esta frase presente, todo lo bueno y malo que pueda acontecer lo recibiremos con los brazos y el corazón abiertos al aprendizaje que estas experiencias traen. 

Tendemos a querer que las cosas malas pasen lo más rápido posible y apegarnos a las cosas buenas para retenerlas el mayor tiempo posible. Toda experiencia, buena o mala encierra un aprendizaje que debemos abrazar con toda el alma para seguir adelante. 

 El 2020 lo transité como un año de mucha introspección y viaje interno. Fue una oportunidad de vivir el arte desde una experiencia más interna y de conexión con esa fuente creativa que habita en lo profundo del ser y que a veces se pierde cuando el trabajo creativo se enfoca mucho a satisfacer necesidades externas y muy superficiales, propias del ego. 

 La enseñanza más valiosa que me ha dejado este año que pasó, es la necesidad de proyectarse sincero a los demás así estemos en un mar de mentiras y ficciones. Ser uno mismo, auténtico en un mundo donde imperan las apariencias, es revolucionario y desafiante. Hacer arte que brota desde una actitud sincera, con desapego y entrega, es aquel que perdura y trasciende.